Calcular la potencia del arrancador suave del motor requiere una consideración exhaustiva de los parámetros del motor y las características de la carga. Generalmente existen tres métodos clave.
1. Seleccione según la potencia nominal del motor
Adaptar la potencia nominal del motor es un principio fundamental. La potencia del arrancador suave puede ser directamente igual o ligeramente superior a la potencia nominal del motor. Por ejemplo, un motor de 55 kW corresponde a un arrancador suave de 55 kW o 75 kW. Este método es adecuado para equipos con cargas estables (como transportadores convencionales), pero se requieren ajustes adicionales para equipos de carga pesada-.
2. Calcular según la corriente nominal del motor
Los cálculos basados en los parámetros de corriente y voltaje del motor son más precisos. La fórmula es:
(P=\\sqrt{3} \\times U \\times I_{e} \\times \\cos\\varphi\\)
Por ejemplo, a 380 V, 100 A y un factor de potencia de 0,85, la potencia calculada es de aproximadamente 56 kW. Este valor se puede utilizar directamente para seleccionar un arrancador suave, especialmente para motores con corriente conocida pero potencias nominales poco claras.
3. Ajuste según las características de inicio de la carga.
La diferencia clave radica en la resistencia que se experimenta durante el arranque del equipo:
• Arranque de carga-ligera (ventiladores, bombas): la potencia del arrancador suave es directamente igual a la potencia nominal del motor.
• Arranque con carga-pesada (trituradoras, compresores): es necesario aumentar la potencia nominal del arrancador suave. Por ejemplo, un motor de 30 kW con una carga pesada podría requerir un arrancador suave de 45 kW para evitar fallas causadas por una corriente de arranque insuficiente.




